Hermanos/as en la Asunción.

Aquí nos encontramos en la casa de la Santísima Virgen María madre de Lourdes, Casa Provincial y lugar donde celebraremos este momento tan particular para todos nosotros, laicos, religiosas y religiosos, que construimos el Reino de Dios desde el carisma de la Asunción.

Imagino, para comenzar, que debería contarles como me siento. Aunque parezca raro y así lo creo que es, me siento muy tranquilo. A la ansiedad inicial del proceso electivo, vinieron los nervios del llamado realizado por el P Benoit y P John y en ese mismo instante con las palabras fraternas de mis hermanos una extraña calma que solo puede ser fruto del Espíritu. Solo Dios sabe de donde proviene esta calma y deseo que convertida en oración, esperanza y confianza pueda ayudarme a tomar el impulso de su voluntad en cada una de nuestras vidas para los tiempos que deberemos transitar.

El Padre Manuel d´Alzon ha confiado a nuestra familia religiosa muchos valores para nuestra espiritualidad, quiero citar tres que considero fundamentales y olvidarlos nos llevaría a perder aquello que nos hace ser sal y luz en este mundo. Solo con la gracia de nuestros dones y desde la práctica del amor se realizará la misión por el Reino.

Quiero nombrarlos y hacer una pequeña reflexión de lo que espero de ellos para nuestra vida cotidiana:

FRANQUEZA

No me imagino asumir esta responsabilidad sin la verdad en todo y en todos. Si Jesús nos recuerda que la verdad nos hace libres no podemos relacionarnos de otra manera. La verdad va de la mano de la misericordia y el perdón, no tengamos miedo nunca de buscar la conversión por nuestros pecados y la renovación por el amor de Dios en nosotros y los hermanos.

GENEROSIDAD

Solo quien es generoso ha dado el salto hacia el amor pleno. Todos podemos hacer lo que debemos, pero un Asuncionista hace lo que siente en el corazón por gracia e inspiración del Espíritu. Debemos marcar la diferencia en un mundo uniforme a la manera de Jesús porque hemos asumido el suelo de Dios, la tierra del hombre. Olvidar o perder esta dimensión nos provocará un estancamiento que nos llevará a morir en nuestros propios y mezquinos intereses.

AUDACIA

Si la Asunción perdiera este valor creo que estaríamos condenados a la extinción. Nos ha destacado siempre ir más allá. Es verdad que estamos llenos de obras y responsabilidades, pero no podemos dejar de lado nunca el anhelo de vivir la audacia, como lo expresaran nuestros hermanos de “Don Adelante” el Padre Román Heitmann quien nos dejó esta divisa en obras más que en palabras: ¡Siempre más, Siempre Mejor, Siempre Adelante!

Agradezco a mis hermanos de la Provincia Andina por esta misión que han puesto en mis manos, sepan que solo puedo llevarla a buen puerto CON USTEDES.

Agradezco al Padre Juan Carlos Cisterna y su Consejo por los años de servicio a nuestra Provincia; han sido doce años como ecónomo y provincial, demasiado tiempo, ahora es momento volver al llano, estoy seguro que donde valla prestará un buen servicio.

Agradezco al P Benoit Griere y su Consejo, todos contamos con vuestro apoyo y el de los hermanos Provinciales que se han unido a esta nueva etapa con palabras de cercanía y oración fraterna.

Agradezco a mis padres por apoyarme incondicionalmente en este nuevo paso y a tantas personas que me han hecho llegar su afecto y cariño, vamos juntos siempre Adelante.

Quiero terminar con estas palabras de nuestro Hermano Raúl Rodriguez a.a. que tome de una carta enviada desde San Miguel, Pascua de 1976:

“Creo firmemente que la cruz del Señor cubre con su sombra no solo nuestras vidas, sino toda la realidad del país y del mundo, y donde hay cruz hay resurrección, por lo tanto ¡Aleluya!”

Al Señor sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos, amén.

 

 

P Juan Carlos Marzolla Laius a.a.
Superior Provincial

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